Letra
Un día me dijiste que viniera, que de no estar tú..., alguien me atendería.
Otro, me pediste que llamara, y que aunque tu voz no escuchara, que, ¡que insistiera!, que alguien contestaría.
Siempre me rogaste que te recordara..., que no dudara, de que tú me querías.
Y nunca, nunca, me negaste la esperanza, de que al fin un día, serías mía...
Y, ¡¿sabes qué?!
Aunque nunca viéndote, escuchándote, ni recordándote... el simple hecho de que tú lo demandaras..., a mí..., solo eso...
ya me valía...
Versiones cantadas
Este poema también está disponible en versiones musicalizadas con IA: